jueves, 25 de marzo de 2010

POEMA

MARZO

En el río la sombra del tiempo
Se han detenido oscuras las horas
Bajo la calle, doblo la esquina, busco la casa
Pero en el río se han detenido las horas del tiempo
La calle está sola, y busco la casa
La casa sin número
La que no me espera
La que no existe, la que no está
No hay consuelo
Y doblo la esquina, camino más calles, y nunca la encuentro

Texto de Claudia Isabel
25 de Marzo del 2010
Culiacán, Sinaloa

martes, 16 de marzo de 2010

ESTRELLA QUIÑÓNEZ (1992-2010)

Conmigo se han encariñado
pero yo, esta alma, debo hacerme a un lado
para dejar salir a esta nueva alma
este nuevo ser que hoy continúa
Aunque mi tiempo se acaba no me iré
siempre estaré a un ladito de tu corazón


Texto de Estrella Ayerim Quiñónez López
Estas palabras las escribió mi sobrina Estrella en una libreta.
Las escribió días antes de morir en un accidente automovilístico
en la carretera Navolato-Altata.

POEMA

CANCIÓN DE UNA MADRE ANTE LA MUERTE DE SU HIJA

A mi sobrina Estrella Quiñónez, que en paz descansa
(1992-2010), y a Mireya, su madre


¿Por qué te la llevaste? No es justo
El Cielo ya tiene muchas estrellas

¿Por qué te la llevaste? No es justo
Ya tienes quien cuide la puerta de tu casa

¿Por qué te la llevaste? No es justo
¿Quién regará el campo de sus sueños?

¿Por qué te la llevaste? No es justo
Yo creí en el milagro del nacimiento de la niña

¿Por qué te la llevaste? No es justo
La tarde será triste

¿Por qué te la llevaste? No es justo
Una madre ha visto morir a su hija

¿Por qué te la llevaste? No es justo
Ya no oiré el canto de sus pasos

¿Por qué te la llevaste? No es justo
En el camino ha crecido una grieta

¿Por qué te la llevaste? No es justo
Su vida feliz, su paz tendida

¿Por qué te la llevaste? No es justo
¿Por qué te la llevaste?

Texto de Claudia Isabel Quiñónez
Miércoles 10 de Marzo del 2010
Culiacán, Sinaloa

lunes, 15 de marzo de 2010

martes, 9 de marzo de 2010

DE MIS PRIMEROS TEXTOS

METAMORFOSIS

A mi sobrina Ana Sofía Quiñónez

Contemplaba en la noche el cielo estrellado, de pronto, como si hubiese sido transportada a lo lejos, lo que veía era la Tierra; pero ella estaba azul, azul y con una pequeña mancha café. Desesperada, alzando los brazos la tomo y la sacudo; de repente, mis manos que agarraban por los polos se convierten en tarántulas, entonces me horrorizo y la suelto. Y ésta cae y cae, sin embargo, es mi cuerpo con las piernas por delante amarradas a mi cuello, quien cae, entre cielos oscuros y nublados.
Llego a una superficie, y sigo con las piernas por delante amarradas a mi cuello. Me veo una pelota de básquetbol; alguien me bota, siento su pesada mano cruelmente insistir en estrujarme contra el suelo, hasta que caigo en una caja de cristal; otra vez soy persona, sólo que no me puedo mover, estirada y boca arriba, en el fondo del recipiente.
Comienza encima de mí a bajar agua, homogénea y lentamente, como si no hubiese gravedad; no lo soporto. Empujo con la cabeza el vidrio, lo rompo, giro mi cuerpo a la derecha, me pongo boca abajo, y me salgo arrastrando; ahora soy una serpiente. Me incorporo y me veo un espejo; entonces grito y grito, y grito tanto que me despierto.

Texto de Claudia Isabel
Diciembre de 1995
Ciudad de México

domingo, 7 de marzo de 2010

MI ABUELO

Fotos del álbum de la familia Quiñónez Meza

MI ABUELO JUAN
JUAN NEPOMUCENO QUIÑÓNEZ FIGUEROA, MI ABUELO

MI ABUELO NACIÓ EN 1905, EN EL BARRIO DE LA CANELA,
EN COSALÁ, SINALOA. De profesión talabartero, sólo que mi
abuelo aprendió a hacer zapatos, y llegó a tener una fábrica.
Durante muchos años la zapatería de mi abuelo fue la principal
tienda de zapatos de Culiacán. La "Zapatería Quiñónez" de mi
abuelo, estuvo ubicada en la calle Domingo Rubí, entre Colón y
Boulevard Madero; en la casa de la familia, donde nació mi papá.

Mi abuelo fue un hombre muy trabajador y perseverante.
Tuvo 14 hijos: 4 con Doña Evodia, 4 con mi abuela Lucrecia,
y 6 con Doña Manuela..

Mi abuelo "Don Juan" tuvo como madre a mi bisabuela
Francisca Figueroa, y como padre a mi bisabuelo Triunfo
Quiñónez.

Mi abuelo murió hace 35 años, y hace dos domingos también
murió, pero en un accidente automovilístico en la carretera,
mi sobrina Estrella Quiñónez, nieta del hermano mayor de mi
papá, de mi tío Juan Jesús Quiñónez Beltrán. Estrella tenía 17
años, y pues nos ha dejado muy triste su muerte.
Estas fotos que pongo de mi abuelo me las dio mi primo,
el papá de Estrella. Cuando tenga más fotos de mi otro abuelo,
y de mis abuelas, las subiré y les contaré de ellos. Además, pues
ahorita no tengo otro poema terminado.